Dietas

Dieta Macrobióticas

Hablar de una alimentación equilibrada, incluye un estado de armonía entre el cuerpo y el alma indiscutiblemente, principios que en la mayoría de las ocasiones estas palabras nos hace pensar en el yin y el yan; y buda y su inmutable estado de paz interior.

macrobiotica1

Pero, ¿alguna vez se te ocurrió unir todo estos elementos en una filosofía de vida basada en la alimentación?, pues a Georges Ohsawa sí. A su creación le dio el nombre de dieta macrobiótica, una combinación entre las tradiciones gastronómicas de la cultura japonesa, medicina tradicional china y el budismo zen, que parten del equilibrio y las propiedades de los alimentos para contribuir en la generación de estos estados, de manera de encontrar paz, salud y belleza en un mismo lugar.

Según estas filosofías la salud es esta relacionada con el equilibrio entre las energías positivas y negativas. Los dos polos opuestos que generan la luz. Durante su propuesta alimenticia expone que esto es posible por medio de una alimentación adecuada (y ajustada a cada persona), practicar la tolerancia y mantener un estado de serenidad espiritual.

Si todo esto te parece un poco descabellado, detente un segundo a pensar en lo mucho que cambia tu estado de ánimo cuando tienes hambre o cuando comes algo y te genera dolor intestinal, en otras palabas, cuando se rompe ese delicado equilibrio por no come o hacerlo de forma inadecuada.

macrobiótica1

La dieta macrobiótica, se considera más bien como una doctrina y explica que el equilibrio humano para la alimentación no se encuentra a la mitad sino un poco más allá, es decir, el balance alimenticio esta en consumir 5 veces más alimentos yin que yang. Esta medida se da porque químicamente hablando hay 5 veces más sodio en la sangre que potasio, el sodio es n elemento yin y el potasio yang, en tal sentido, se ingieren alimentos que respeten estas proporciones.

Esta dieta macrobiótica logra clasificar los alimentos en yin o yang de acuerdo a las características esenciales y a sus componentes químicos. Los alimentos yin son de naturaleza suaves y de origen vegetal, coloridos y de sabores dulces o agradables como la patilla o sandia, las papas, los frutos rojos, la miel o la caña de azúcar. Por su parte los alimentos yang son de origen animal, un poco más duros de digerir y de sabores fuertes como la carne, los huevos y el pescado, entre otros.

También existen alimentos neutrales como las verduras y las hortalizas, que representan el balance entre el yin y el yang sin necesidad de un acompañante.

Ahora bien, la dieta macrobiótica se realiza en una serie de 10 dietas. Las primeras 5 alternan alimentos de origen vegetal y animal de forma decreciente hasta volverse prácticamente vegetarianas. Ya en el régimen siguiente (numero 6) el régimen alimenticio es totalmente vegetariano para concluir los últimos 4 regímenes con una dieta exclusiva de granos y cereales molidos.

Detallando sus últimos días, es evidente la baja de carbohidratos y algunas proteínas, lo que puede significar un problema de salud si no se tiene la adecuada vigilancia médica.

Debe complementarse con la ingesta de mucha agua, para evitar problemas de deshidratación. Al ser una dieta de origen oriental mucho de sus alimentos permitidos son difíciles de encontrar al otro lado del continente.

Sin embargo, tiene muchos beneficios para la salud, de modo que realizándose de formar supervisada y en el tiempo definido, es capaz incluso de revertir problemas de cáncer. Lo importante en todo caso, es que te sientas cómoda con  lo que haces, que bajo ninguna circunstancia pongas en riesgo tu salud por no recurrir a un especialista y que realmente logres obtener los beneficios que deseas para ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *